11 de Febrero de 2010
¿Café solo o ilustrado? Elena Odriozola

Este mes de febrero hemos podido compartir café y pastas con la famosa ilustradora Elena Odriozola.

Fue un deleite entre otros motivos porque nos encontramos con una persona sumamente sencilla y accesible que explicó con timidez pero sin tapujos sus técnicas de elaboración. Trajo plantillas, papeles, ideas y lo expuso todo sobre la mesa, mostrando el antes y el después de varias de sus elegantes ilustraciones. Fue un lujo compartir esa tarde con ella en la que además conocimos cuál es su actitud hacia la profesión de ilustradora, relajada, paciente y a la vez exigente, que transparenta una misma actitud hacia la vida. Nos rompió algunos tópicos, como el de la disciplina férrea del ilustrador, la necesidad de hacer varios bocetos previos o el del espacio de trabajo ideal. Elena trabaja por gusto, no se impone un horario riguroso (aunque nos avisa de que siempre cumple con los plazos), apenas hace bocetos porque visualiza con claridad las imágenes que le sugieren los textos casi desde el principio. Trabaja en su mesa atiborrada de objetos y materiales de su pequeña casa de San Sebastián. Y lo más sorprendente; hasta la fecha no ha sentido la necesidad de tomar la iniciativa para buscar encargos.

Disfrutamos de este rato entre sus palabras e ilustraciones. Saboreamos la poética que encierran sus personajes, la paz y el misterio de sus composiciones y su cromatismo contenido, enriquecido tan a menudo por todos esos estampados que Elena elabora manualmente con meticulosidad y mucha sensibilidad.

Elena Odriozola ha ilustrado más de 25 libros, ha recibido el 2º premio del Ministerio de Cultura a "Las mejores ilustraciones de libros infantiles y juveniles" en el 2005 por La Princesa que bostezaba a todas horas, y es un referente de ilustración española presente en la Feria del Libro Infantil de Bolonia y por supuesto en nuestro mercado editorial.

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