 |
|
|
Entrevista
a Ajubel
Optimismo,inteligencia,
sutileza, entre otras cualidades, animan la obra de este “
Robinson creativo”
en todas las disciplinas en las que desarrolla su talento
gráfico. “ Toda mi labor se sustenta en la ilustración” comenta. Solo hay que echar un vistazo a
su trabajo en www.ajubel.com para apreciar su
calidad y versatilidad. Cartelería, imagen corporativa,
diseño gráfico, ilustración
periodística... . Sus
registros se han multiplicado desde que decidió dejar Cuba
hace casi veinte años.
Desde el dibujo satírico de sus orígenes, en las
publicaciones cubanas ‘Melaíto’
(1973-1980) y ‘DDT’ (1981-1989), hasta sus
reconocidas ilustraciones de libros infantiles y juveniles, el balance
de su trayectoria no puede ser más positivo y
fructífero. Hace unos días compartió
su experiencia con los alumnos del Ciclo Superior de
Ilustración y Diseño de la Escuela de Arte de
Zaragoza.

¿Qué han
supuesto para Ajubel estos 20 años que lleva afincado en
España?
Un cambio brutal. A mí España me ha reportado
muchísimo. Creo que vi las oportunidades y las
aproveché. Yo vengo de un país donde no hay una
ferretería desde hace 50 años. A mí
todos los días se me abre el mundo. Además,
recuperé el anonimato. En Cuba me conocía toda la
gente y pasar desapercibido es importante para mí. Ahora
vive en Valencia, pero antes
recaló en Barcelona y Cádiz.
Siempre el
mar, ¿no?
Inconscientemente vas buscando el olor de la gaviota, pero es algo que
no se controla, es parte de tu
integridad con la naturaleza. Como la gaviota que vuela hacia el mar,
yo he buscado intuitivamente que mis caminos siempre paren en la costa.
Parece darle mucha importancia a
la intuición. ¿Piensa que es una de las cualidades
que debe tener un buen ilustrador?
Sí, pienso que la intuición debe estar al mismo
nivel que la razón. Pero también creo que es
bueno
ser muy observador y curioso. En Cuba hacíamos el ejercicio
de mirar las manos, los ojos y los gestos de la gente en el
autobús. Ahora, sigo haciendo este ejercicio en Internet. Me
pongo tareas en este sentido. Y, otra cosa, como decía Ken
Robinson: “La creatividad es tan importante en la
educación como la alfabetización”.

Un artista
con origen en el lienzo y el papel, ¿No se ve apabullado por
los avances tecnológicos y los nuevos soportes de la
información y la comunicación?
Hay un punto que tiene dos caminos. Uno es el que te asusta y otro el
que te da miedo. El que te asusta te pone en guardia y te hace activar
otros resortes para sobrevivir a los cambios; el que te da miedo te
bloquea, te quedas obsoleto y te mueres. Yo elijo el primero. Para
mí, Internet es una gran herramienta que ha roto las reglas
de juego. El ilustrador no puede pensar solo en ilustrar libros, tiene
que pensar que se puede ilustrar cualquier superficie que soporte un
dibujo....
Hoy los niños y los jóvenes están
saturados de imágenes. Detrás del ruido de tantas
imágenes hay intereses muy grandes para que pensemos de una
u otra manera, para que vistamos de una u otra forma. Las
imágenes son como patrones. Por eso, no podemos ser ingenuos
pensando que estamos haciendo dibujitos para entretenernos. Si nos
dedicamos profesionalmente a esto, tenemos que saber que estamos
al servicio de un lenguaje que transmite un mensaje. Estamos trabajando
con navajas que pueden cortar, pero no solo el ilustrador sino todo
aquel que se quiera dedicar al mundo de la imagen.
¿Es fácil
transmitir a los jóvenes su experiencia?
Yo no tengo una formación en pedagogía, soy
más empírico. Me gusta contar historias, sobre
todo si sé que se trata de gente con tanta
ilusión y vocación. Trato de llegar a los chicos
a través de la provocación, de cuestionar las
cosas. Por otra parte, no me gusta ‘ir de Ajubel’,
prefiero dejar a un lado el trato de profesor-alumno y dirigirme a
ellos como colegas.
¿Qué
sueños, proyectos e ilusiones hay en la mente de Ajubel?
Me muero por llevar mi versión de ‘Robinson
Crusoe’ al cine de animación. Yo tengo una cultura
cinematográfica muy marcada. Y ya he hecho trabajos de este
género antes. Llevo un tiempo intentando contactar con
Antonio Banderas. Él, aparte de ser una persona inteligente
y sensible, está metido en esto del cine de
animación y me gustaría proponerle hacer con
Robinson una producción a lo bestia, en la que
se luzcan bien las texturas y el colorido tropical de la historia, esos
colores que yo tan bien conozco. Por otra parte, ahora tengo un
proyecto con un informático para hacer juegos educativos
para niños en soporte Ipad. En general, los productos que
hay ahora de este tipo tienen una estética bastante fea.
PILAR
OSTALÉ
Artículo publicado en
el Heraldo de Aragón, el Miércoles 8 de diciembre de
2010, y reproducido aquí con el permiso y consentimiento de su
autora.
|
 |