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Del 17
de Diciembre de 2010 al 9 de Febrero de 2011.
Exposición:
La señal de Goya.
La
fértil imaginación del genio de Goya expresada en
sus grabados sobre los Disparates era la excusa perfecta para poner en
marcha un proyecto de colaboración entre la
Fundación Goya en Aragón y la Escuela de Arte de
Zaragoza. Un proyecto que ha involucrado a profesores y alumnos de
todas las especialidades profesionales que se imparten en nuestras
aulas y talleres. Meses de preparación con muchas reuniones
de coordinación, reflexión y debate para ultimar
todos los detalles que implican no sólo la
realización de las obras por parte de los alumnos, sino
también el diseño y ejecución de la
exposición y de la publicación que culminan ahora.

Lo que se exhibe es una
selección de los trabajos realizados el curso pasado, cuando
se inicia un proceso de investigación y creatividad a partir
de los grabados de la serie de Goya, que alumnos y profesores llevan a
su propio terreno y técnica expresiva. Unos han recogido o
interpretado elementos concretos presentes en estas imágenes
y otros han recreado el mundo paradójico o
ridículo que retrata el genio aragonés.

Así, los
personajes de Goya se materializan en cerámica con el
aspecto grotesco presente en su imaginación, o el
murciélago de porcelana reducido a su espíritu te
atrapa entre las alas y te transporta a su territorio
mágico. Las esculturas exploran el aspecto más
surreal de esta serie goyesca, y los grabados extraen a la
técnica sombras y formas distorsionadas de la realidad.
Mientras, la joyería se cruza con el grabado: un trozo de
cobre utilizado previamente como plancha de grabado, sirve a los
joyeros para crear brazaletes que trasladan al cuerpo el misterio de
unas figuras suspendidas. La plata y el cobre tratados al
ácido como en la técnica del aguafuerte nos
acercan el claroscuro de las imágenes del artista. Por su
parte, el grupo de ilustración elabora textos a partir de
sugerencias extraídas de los grabados, y como experiencia
del taller literario dirigido por el ilustrador Daniel Nesquens, se
propone a cada alumno construir un libro álbum que nos
cuenta una historia particular.

En el diseño
de la exposición se reutilizan los paneles de madera de otra
muestra anterior, convertidos ahora en las casi 1700 piezas de un
puzzle que permite las más versátiles estructuras
constructivas, y a la planificación y desarrollo del montaje
completan el trabajo del grupo de Arquitectura Efímera. El
diseño gráfico del catálogo y del
resto de los elementos de comunicación son el resultado de
la elaboración de la idea disparatada de una alumna del
grupo de Gráfica Publicitaria, que recoge con
ironía el espíritu sorprendente que desprende la
obra del maestro.

En suma, se trata de una experiencia
global para todo el centro, muy formativa, fecunda e ilusionante, y que
esperamos se pueda repetir con cualquier otra excusa.
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